|
La mayoría de quienes fuman desearía poder prescindir del tabaco. Sin duda también Ud. ha manifestado ese deseo más de una vez.
El tabaco crea dependencia. Por eso, no es fácil dejar de fumar. Pero ¡es posible!
Muchos lo han conseguido. Seguro que conoce a alguien que lo ha logrado. Le sobran razones para intentarlo. El tabaco hace daño a quien fuma y a quienes conviven o trabajan con quien fuma, especialmente a niñas y niños, embarazadas, personas mayores o enfermas.
¡Decidase a dejar de fumar!
¡Inténtelo por lo menos!
Otros lo han conseguido,
¿POR QUÉ NO USTED?
Pero si todavía no se siente capaz de intentarlo, por lo menos:
- No fume delante de personas especialmente sensibles al humo del tabaco.
- Respete siempre los ESPACIOS SIN TABACO.
- Reduzca el número de cigarrillos.
Si no fuma, recuerde que el tabaco crea dependencia. No es fácil romper con ese hábito. Sea amable pero firme con quienes fuman: el humo del tabaco hace daño a todos.
|