EL MISMO DÍA
INMEDIATAMENTE DESPUÉS de dejar de fumar, el cuerpo empieza a eliminar las toxinas del tabaco.
A LOS 20 MINUTOS comienzan a normalizarse la tensión arterial y el pulso.
A LAS 8 HORAS se reducen a la mitad los niveles de nicotina y monóxido de carbono en sangre.
DÍAS DESPUÉS
A LAS 24 HORAS empieza a disminuir la probabilidad de un ataque al corazón.
A LAS 48 HORAS se recuperan el gusto y el olfato.
ALGO MÁS TARDE
DE 2 SEMANAS A 9 MESES mejora la circulación sanguínea. Van desapareciendo la tos, el cansancio y el jadeo al respirar. El ejercicio se realiza con más facilidad.
AL AÑO el riesgo de sufrir una enfermedad cardiaca es la mitad del de una persona fumadora.
A LOS 5 AÑOS la probabilidad de morir de cáncer de pulmón se reduce a la mitad de la de alguien que fuma habitualmente.
A LOS 10-15 AÑOS la probabilidad de morir por cáncer de pulmón es como la de quien nunca ha fumado.
Lo mismo ocurre con el riesgo de sufrir un infarto o una enfermedad cardiaca.
¿LE PARECE POCO?
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