|

...porque eres una persona clave, aunque seas fumadora o fumador
Subir
Si dices ahora a tu hijo o a tu hija que no fume, es mucho más probable que no fume cuando sea mayor. Esto es así, a pesar de que fumes tú.
Y ¿por qué empezar ahora a hablar de tabaco?
Subir
Fumar es un hábito que puede ser difícil de dejar.
Entre escolares de trece o catorce años, casi la mitad ha fumado ya alguna vez. Es vital que el tabaco no les enganche.
Que no le ocurra esto a tu hija o a tu hijo, también depende de ti.
Y si fuma ¿qué pasa?
Subir
Si fuma, es más probable que coja catarros y resfriados.
Más aún, fumar puede impedir el pleno desarrollo de sus pulmones.
Y fumar habitualmente puede causarle graves problemas de salud.
Y si fumo yo ¿qué pasa?
Subir
Además de lo que puede pasarte a ti, puedes hacer daño a tu hija o a tu hijo. El humo que expulsas puede irritarle los ojos, la nariz, la garganta o el pecho. Por eso, los niños de padre o madre fumadores suelen sufrir más catarros y bronquitis que quienes no tienen personas fumadoras en casa.
Y ¿qué puedo hacer en casa?
Subir
Tú eres el modelo que tu hijo o tu hija copia e imita. No fumes delante de él o de ella. Ayúdale a crear hábitos saludables, reforzando lo que aprende en la escuela.
Es muy importante llevar un dieta sana, variada y equilibrada; hacer ejercicio físico, deporte; mantenerse lejos del tabaco y dormir las horas necesarias.
|